Monegros Desert Festival ya ha puesto la primera piedra de su 33ª edición y lo ha hecho con un anuncio a la altura de lo que significa el desierto de Fraga: más de 80 nombres confirmados para el 25 de julio de 2026, dentro de un cartel que, cuando esté cerrado, superará los 120 artistas. El festival vuelve a plantear su maratón de 22 horas como una ciudad efímera que se levanta y se derrumba en un solo día, con estilos y escenas conviviendo sin jerarquías cómodas, y con la promesa de nuevas producciones que solo tienen sentido en un lugar así.
En este primer avance ya se ve claro el equilibrio que suele definir la identidad de Monegros: leyendas que sostienen la historia de la cultura de club, nombres que dominan el presente y una generación que ha acelerado el tempo de la escena europea en los últimos años. Richie Hawtin regresa como uno de los grandes tótems del techno y del enfoque conceptual de cabina; Amelie Lens vuelve como figura central del circuito global, ese techno contundente y preciso que funciona como idioma común en cualquier festival grande; y Paco Osuna aparece como el equilibrio perfecto entre lectura de pista, oficio y esa conexión tan reconocible con el público español.

El festival también refuerza el músculo de los sonidos más intensos con un bloque que habla de tendencia actual sin rodeos. Klangkuenstler vuelve a representar ese cruce entre hardgroove, schranz y techno old school llevado a formato contemporáneo; Indira Paganotto llega con el peso de un proyecto que ya se ha convertido en marca propia; y Fátima Hajji aparece como uno de los nombres más simbólicos del hard techno nacional, una presencia que en Monegros siempre se traduce en pista a pleno rendimiento. En la misma línea, el anuncio de Kobosil, Alignment, Carv o Svetec b2b O.B.I. confirma que el festival seguirá empujando hacia los BPM altos, la crudeza y la energía física.
La nueva ola también tiene protagonismo en este avance. Fantasm representa la parte más provocadora y abrasiva de la escena actual, mientras que Adrián Mills y su formato Face to Face traen esa idea de choque directo en cabina que convierte la sesión en una batalla a la vista del público. En el mismo mapa aparecen nombres que hablan de club y de narrativa: Héctor Oaks, siempre capaz de mover la pista desde el groove y el carácter; Clara Cuvé, con esa mezcla de energía y tensión que la ha colocado en primera línea; o Elli Acula, una de las artistas que mejor se mueve en terrenos hipnóticos sin perder pegada.

Uno de los puntos fuertes del anuncio es cómo Monegros vuelve a mezclar perfiles muy distintos sin que suene a collage. Ahí entran nombres como Len Faki, sinónimo de techno de club con trayectoria; Ben Sims, que siempre encaja en el desierto por su manera de sostener la pista con groove y técnica; Ben Klock b2b SHDW, un cruce que promete tensión y pegada; o el bloque de directos, con KiNK (live) como garantía de energía orgánica, y el esperado Brutalismus 3000, que amplía la paleta hacia lo industrial, lo punk y lo híbrido. También aparecen nombres como Temudo, Ignez, Alarico b2b Yanamaste o Setaoc Mass b2b Rene Wise, que apuntan a sesiones largas de techno serio, de las que se disfrutan con el cuerpo cansado y la cabeza encendida.
Pero Monegros no se entiende solo por el cartel, sino por cómo reparte su narrativa por escenarios y colaboraciones. Y en 2026 esa parte vuelve a ser clave. La gran novedad ya anunciada es OUTWORLD, el universo de Klangkuenstler, que el festival presentará en formato outdoor y exclusivo, con un escenario 360º de gran capacidad y una producción diseñada específicamente para el desierto. Junto a eso, el festival confirma el regreso de Unreal (tras el impacto del año pasado con su estética industrial y su enfoque duro), la llegada de 240 KM/H con su formato Face to Face, el debut de ARTCORE con escenario propio y la vuelta de Awakenings como uno de esos sellos que garantizan coherencia y calidad de programación.

En conjunto, el primer anuncio deja una idea clara: Monegros 2026 vuelve a construir su identidad desde la mezcla de comunidades. Psytrance con Astrix o el b2b Captain Hook b2b Ace Ventura, techno de club con nombres como Adiel b2b Quest o Collabs 3000 (Chris Liebing b2b Speedy J), choques F2F como Paula Cazenave F2F Flug o Fumi F2F Yanamaste, y momentos de “marca de la casa” como DJ Pepo, que en el desierto siempre funciona como ese clásico que conecta generaciones y sostiene la energía cuando el cuerpo ya va al límite.
A partir de aquí faltan todavía más de 50 nombres, el reparto definitivo por escenarios y las novedades de producción e infraestructuras. Pero con este primer avance, Monegros vuelve a hacer lo que mejor se le da: convertir un lugar extremo en un mapa vivo de música, resistencia y comunidad. El 25 de julio de 2026 ya está marcado en rojo. Y esto, como siempre en Fraga, no ha hecho más que empezar.
