Cocoricò vuelve a marcar en rojo el puente de Semana Santa con su Easter Experience 2026, un formato de tres días que funciona como apertura oficial de temporada en Riccione y que, año tras año, se ha convertido en uno de esos planes europeos que mezclan club culture actual, nombres grandes y esa sensación de “aquí pasa algo” que solo dan los recintos con identidad. La cita será del 4 al 6 de abril de 2026, ocupando sus espacios más reconocibles —Piramide, T-Room y Ciao Sex— con una programación que se mueve entre techno, house contemporáneo y el pulso más moderno del circuito.
La historia arranca el sábado 4 de abril con un headliner que define el presente del techno: Charlotte de Witte lidera la Piramide para inaugurar el festival con su sonido directo, poderoso y con filo ácido, una elección que encaja perfecto con el carácter del club y con la idea de empezar el fin de semana sin medias tintas. A su lado estará Enrico Sangiuliano, uno de los productores italianos con mayor peso internacional, más Idriss D completando esa primera noche en la sala principal. Mientras tanto, la T-Room se orienta a registros más duros y actuales con Kruelty, Kymera y Luna Lunekova, reforzando el contraste de ambientes que hace que Cocoricò funcione como un mini-festival dentro de un club.

El domingo 5 de abril llega uno de los momentos con más narrativa de todo el fin de semana: Joseph Capriati B2B Chris Stussy. No es solo un b2b atractivo por nombres, sino por lo que representa: Capriati como figura italiana de largo recorrido en el techno internacional, y Stussy como una de las caras más fuertes del house actual. Ese choque —experiencia y presente, músculo y groove— promete una sesión de diálogo real, de las que se construyen en la pista. En la Piramide también aparecen Archie Hamilton B2B Sidney Charles, dos perfiles clave del house/tech-house europeo con mucha lectura de club, y Tini Gessler completando la noche. La T-Room mantiene el enfoque oscuro e hipnótico con Triptykh, Ankkh y Stephan Krus B2B RÄV, ideal para quien busca una experiencia más intensa y sin concesiones.
El cierre del festival cambia el chip con un formato especial el lunes 6 de abril, en sesión diurna de 15:00 a 00:00, que suele ser justo lo que pide el cuerpo en un puente así: luz, espacio y otra energía. La Piramide queda en manos de ANOTR, dúo neerlandés y motor de No Art, con una sunset session pensada para el lado más elegante y funcional del house contemporáneo. Junto a ellos estarán Toman, Miguelè & Tons, Frank Storm, Matisa, ampliando el abanico hacia un sonido cálido y con groove para despedir el fin de semana como se merece. En la T-Room, el relevo lo toman Mattia Trani, V111 y Carlo Russo, manteniendo el pulso más firme para quien no quiere bajar revoluciones. Y durante todo el puente, Ciao Sex queda anclada a la casa con sus residentes Giusy Consoli y Francesco Ceruleo, un detalle importante en un evento que también se sostiene por su identidad local.

Más allá del cartel, hay algo que explica por qué esta fecha tiene tanto peso: Cocoricò no es solo un club, es un símbolo de la noche italiana y europea, reconocible por su arquitectura y por una forma de programar que siempre ha mirado a lo que viene sin perder su carácter. Esta Easter Experience 2026 se entiende justo así: un punto de arranque para la temporada con una foto bastante clara de hacia dónde va el clubbing en 2026, desde el techno más frontal hasta el house que domina ahora mismo las pistas internacionales.
