Música moda y fotografía convergen en Tresor con la exposición de Keyi Studio

El club berlinés resignifica por primera vez su pasillo mítico para acoger una exposición de Keyi Studio con retratos de Jeff Mills, Richie Hawtin, Ellen Allien, Helena Hauff, Dave Clarke o Veronica Vasicka, en una noche que suma directos, performance y un ritual de bienvenida. El legendario Tresor vuelve a mover las placas de la cultura club: en colaboración con Keyi Magazine, el espacio Globus se convierte en epicentro de una velada que une música de vanguardia, artes visuales y performance, mientras su túnel —lugar de tránsito para generaciones de ravers— se transforma, por primera vez, en galería. La ocasión lo merece: “Behind the Bass Line”, exposición firmada por Keyi Studio (Izabella Chrobok y Grzegorz Bacinski), presenta una serie de retratos de figuras clave de la electrónica y del propio imaginario de Tresor: Jeff Mills, Richie Hawtin, Ellen Allien, Monika Kruse, Helena Hauff, Dave Clarke, Nastia, Bloody Mary o Veronica Vasicka, entre muchos otros. Un archivo visual que cruza historia, presente y aura del club. La programación musical refuerza el gesto curatorial. En directo, subirán al escenario Ghosts in the Machine y Zanias, mientras que los DJ sets de AYA, Shakti, Eyes Dice y Berlin Bunny mantendrán Globus en alta rotación. Más allá del sonido, la noche despliega un corazón performativo: una presentación abierta del diseñador berlinés Marlon Ferry y una performance de Jiannyuh Wang, creador que aborda la caligrafía desde una óptica experimental, expanden el alcance de la propuesta y subrayan la voluntad de Tresor x Keyi de romper fronteras entre disciplinas. La experiencia se completa con un ritual de bienvenida para quienes lleguen primero: goodie bags exclusivos y un aperitivo ideado por el chef Gabriele Locorotondo, pequeñas atenciones que marcan el tono de una noche pensada como recorrido, no como suma de actuaciones. El resultado es un manifiesto cultural: música, moda, fotografía y performance en diálogo, dentro de uno de los templos del techno que mejor entienden que el club puede ser también museo, laboratorio y comunidad. “Behind the Bass Line” no solo ilumina rostros; ilumina una forma de entender la vanguardia electrónica: aquella que encuentra en el cuerpo en movimiento y en la imagen dos caras del mismo latido. En Berlín, y en Tresor, ese latido sigue marcando el compás.

LASTER convierte Halloween en un ritual de dos noches en The Bassement

Subtítulo: Madrid celebra el “Special Halloween Weekender” el viernes 31 de octubre y el sábado 1 de noviembre de 2025: primera noche con SK_eleven showcase (Setaoc Mass, Ignez & Rene Wise, Kameliia y Anabel Arroyo) con horario extendido hasta las 08:00; segunda noche con Alarico & Freddy K —all night long—. LASTER vuelve a reclamar para Madrid el relato de “club puro” con un fin de semana de Halloween partido en dos capítulos y una misma declaración de intenciones: pista a oscuras, luz roja, cero artificio y techno en primer plano. La cita tendrá lugar en The Bassement Club (C/ Galileo, 26) y se articulará como un “Special Halloween Weekender” con continuidad narrativa: viernes 31 de octubre dedicado al ecosistema SK_eleven con horario extendido hasta las 08:00, y sábado 1 de noviembre rematado por un all night long compartido entre Alarico y Freddy K, dos generaciones frente a la misma idea de mezcla larga y presión constante. La Parte I del viernes se construye alrededor de Setaoc Mass, arquitecto sonoro de SK_eleven y uno de los curadores que mejor ha sabido sintetizar el techno de bucle hipnótico con una fisicidad de club rotunda. Su presencia asegura un viaje de texturas densas, bombos de pegada limpia y un fraseo minimal que gana potencia con el paso de los minutos. A su lado, el b2b de Ignez y Rene Wise promete un diálogo de alta combustión: el primero, con una escritura rítmica que trabaja la tensión a base de percusión seca y modulaciones ásperas; el segundo, famoso por su flow de mezcla y esos grooves rodantes que mantienen al público en levitación controlada. La búlgara Kameliia añade vigor contemporáneo con un techno directo, de acentos industriales y trazo afilado, mientras que Anabel Arroyo firma la conexión local con una selección que entiende el ADN de LASTER: contundencia, oscuridad y lectura quirúrgica de la pista. El mensaje es claro desde el cartel y el horario: la maratón está pensada para clubbers; llegar temprano y administrar la energía será parte del juego. La Parte II del sábado cambia el formato para subrayar la esencia del proyecto: “dancefloor becomes a ritual” cobra sentido con un set extendido “all night long” de Alarico & Freddy K. El primero, referente de la nueva hornada italiana, destaca por su loopy techno de músculo seco, patrones shuffle y una pegada que invita al trance funcional sin renunciar al detalle. El segundo, Freddy K, leyenda europea y defensor incansable de la cultura de cabina, aporta oficio maratoniano, narrativa de largo aliento y esa habilidad para mantener la presión sin caer en el estruendo gratuito. Juntos forman un tándem generacional capaz de convertir la noche en una sola curva ascendente, con stops y microclímax repartidos para que el cuerpo no encuentre escapatoria. Es, en definitiva, una propuesta que confía en la mezcla como dramaturgia y en la atención del público como condición para el éxtasis colectivo. En un contexto madrileño cada vez más inclinado al formato festivalero, LASTER insiste en su gramática de club: comunicación mínima, estética de luces bajas, códigos de respeto y un diseño de sonido que prioriza el impacto físico sin sacrificar definición. El apoyo de Jägermusic en el weekender y la elección de The Bassement como cuartel general consolidan un ecosistema donde la experiencia no depende del artificio, sino del hilo invisible que une cabina y pista durante horas. El despliegue de artistas refuerza esa identidad: nombres con discurso propio, acostumbrados a trabajar el tiempo como herramienta creativa y a dialogar con públicos que buscan algo más que una acumulación de drops. La logística invita a planificar. El viernes 31 anuncia cierre a las 08:00 y, con cuatro actuaciones de alto voltaje, la rotación en sala será intensa; recomendable anticipar llegada para disfrutar la progresión desde el primer tramo. El sábado 1, con el all night long, exige paciencia y oído: la recompensa llega cuando la narrativa conjunta de Alarico y Freddy K encuentra su velocidad de crucero y convierte la repetición en hipnosis. En ambos casos, conviene revisar los canales oficiales de LASTER y The Bassement para entradas, última hora y recomendaciones de acceso. Halloween, en clave LASTER, no es un decorado: es un estado de atención. Dos noches, dos formas de entender la continuidad y un mismo pacto con el clubbing de raíz. Madrid tiene plan: SK_eleven takeover para empapar la pista de tensión y Alarico x Freddy K para rubricar el fin de semana con un rito de resistencia. Quien busque disfraces encontrará estética; quien busque música, encontrará casa.

Loop llega para quedarse y revolucionar el concepto de la macro discoteca en Humanes de Madrid

Tras un estreno con 10.000 asistentes y un maratón encabezado por Solomun, Chris Stussy, Fleur Shore y el closing de The Martinez Brothers, la nueva marca de FABRIK anuncia festival el 1 de enero de 2026 y confirma para el 18 de octubre a Eric Prydz junto a Sasha & John Digweed. El club afianza rumbo: más calidad sonora, seguridad reforzada y una línea musical de corte ibicenco. LOOP no ha necesitado más que una noche para situarse en el centro del mapa electrónico madrileño. El nuevo sello de FABRIK debutó este pasado sábado con una puesta en escena de gran formato y un relato musical que viró hacia los sonidos frescos que mandan en Ibiza —house, tech house y derivadas—, dejando atrás el estereotipo de “polígono” que durante años ha perseguido al gigante de Humanes. Con Solomun firmando un set de cuatro horas, apoyado por Chris Stussy y Fleur Shore, y un closing de The Martinez Brothers, el arranque congregó a 10.000 personas y evidenció que la 23ª temporada del club llega con músculo, ambición y una narrativa renovada. Con el eco del estreno aún resonando, la maquinaria no se detiene. LOOP volverá el 18 de octubre con una de las combinaciones más codiciadas por el público europeo: Eric Prydz —sinónimo de precisión quirúrgica, progresión melódica y visuales inmersivos— y la dupla Sasha & John Digweed, referentes absolutos del progressive que han convertido la longevidad en virtud artística. Y, mirando ya a 2026, el proyecto anuncia festival de Año Nuevo el 1 de enero, con Marco Carola y Paco Osuna como primeros cabezas de cartel: dos pesos pesados que garantizan horas de groove hipnótico y contundencia funcional. Marco Carola, icono napolitano y arquitecto de Music On, regresa a FABRIK tras liderar el Año Nuevo de 2024. Su perfil —transiciones largas, presión constante en la zona baja y un minimal funk de alta tracción— encaja con el espíritu maratoniano con el que LOOP quiere abrir el calendario. A su lado, Paco Osuna vuelve al escenario de Humanes casi cuatro años después, en uno de los mejores momentos de su carrera: fundador de Mindshake, curtido en residencias de Ibiza y festivales de primera línea, su técnica quirúrgica y su afinidad por los grooves compactos y percusivos prometen elevar la tensión desde primera hora. El cartel se ampliará en próximas fechas, pero la pareja de headliners sitúa a FABRIK en posición de privilegio para el 1 de enero, una jornada históricamente clave para el ocio nocturno de la capital. El empuje artístico llega acompañado de una reestructuración interna. Con Luis Román López como nuevo CEO, FABRIK ha activado un plan para depurar reputación y público objetivo: más zonas VIP, refuerzo de seguridad —con un dispositivo de 150 agentes que vigilan pista y parking— y mejoras técnicas en luz y sonido. Según datos del propio club, estas medidas ya han contribuido a reducir de forma notable el robo de teléfonos en la temporada pasada. La línea editorial también se ajusta: “menos machacón, más fresco”, sin renunciar a su condición de gran templo indoor de la electrónica en Europa y al reconocimiento de estar en el #14 del Top 100 Clubs de DJ Mag. En clave de usuario, el pre-registro para el festival de Año Nuevo está activo hasta la salida a la venta de las entradas este lunes 15 de septiembre, lo que garantiza acceso al precio más económico. La consigna es clara —“Sleep Later, LOOP Now!”— y el calendario, contundente: debut multitudinario, regreso inmediato con Prydz y Sasha & Digweed, y un 1 de enero con Carola y Osuna marcando territorio. Si el objetivo era reordenar la conversación sobre FABRIK y su comunidad, LOOP ha encontrado la forma: músculo curatorial, producción de alto nivel y una promesa de continuidad que mira de frente a 2026.

LAB theClub despliega temporada: techno con CROW, house melódico con BeRenatta y clásicos de Space of Sound

De septiembre a enero, Chamartín combina aniversarios, takeovers y debuts de altura: Óscar Mulero, Deep Dish, James Hype, Ellen Allien, Ben Klock b2b Marcel Dettmann, Nastia, Mathame, Joris Voorn, Kölsch y más. LAB theClub presenta una programación que ordena el otoño-invierno madrileño a tres velocidades: CROW para el pulso techno, BeRenatta para el melódico de gran formato y Space of Sound para el house mainstream con vocación de evento. El arranque de curso llega con aniversarios y regresos ilustres: el 19 de septiembre, CROW celebra su VIII aniversario con Óscar Mulero desde las 23:55, manifiesto de identidad para la marca más oscura de la casa. Un día después, el 20 de septiembre, Space of Sound une fuerzas con NEO2 para el closing de la Fashion Week (desde las 22:00), y el 26 aterriza Deep Dish en BeRenatta, guiño a la historia reciente de la electrónica. Octubre mantiene el pulso alto. El 3 llega el tándem Franky Wah & Michael Canitrot (BeRenatta, 23:55), mientras Space apuesta el 4 por James Hype (22:00), uno de los DJs más mediáticos del momento. El 10 de octubre cambia el tempo con el 1st Anniversary w/ Netsky bajo el sello Viper (23:55), noche dedicada al drum & bass, y el 17 CROW hospeda We Are Not Alone by Ellen Allien, conexión directa con la ética de club berlinesa. El 24 de octubre KAS:ST firma uno de los capítulos melódicos del año en BeRenatta (23:55) y noviembre arranca con un hito: Ben Klock b2b Marcel Dettmann para CROW el 7 de noviembre (23:55), rara avis que apunta a noche histórica. Al día siguiente, el 8, Space of Sound recibe a Claptone (22:00). BeRenatta continúa el 14 con Padre Guilherme (23:55) y CROW vuelve a la carga el 21 con Nastia + Stef Mendesidis (live), choque de energía ucraniana y músculo analógico. El 22, Mathame devuelve la épica melódica a Chamartín (23:55). Diciembre es territorio BeRenatta: Joris Voorn presents Spectrum el 5 (23:55) y Kölsch & The Machine el 12 (23:55), nueva escenografía para su sonido inconfundible. Space Christmas ocupa el 25 de diciembre (22:00), tradición navideña de la casa, y CROW remata el 26 con SHDW (23:55). Como adelanto de 2026, Viper vuelve el 23 de enero con A.M.C ft. Phantom (23:55), garantizando velocidad y técnica en clave d&b. La lectura es clara: LAB consolida un ecosistema de marcas complementarias que permite transitar del warehouse techno a la melodía expansiva y al house de vocación popular sin renunciar a la escala de club. Los horarios marcan la diferencia —Space arranca a las 22:00 en sus grandes citas, CROW y BeRenatta activan a las 23:55—, y la curaduría combina iconos con nombres en ascenso para cubrir del peak time al after glow. Entradas y mesas, en los canales oficiales de LAB theClub, CROW, BeRenatta y Space of Sound.

Este domingo en Pyramid Ricardo Villalobos b2b Raresh

La fiesta que más respeta el puro sonido underground regresa con un line up memorable En esta fecha Pyramid vuelve a ocupar las dos salas de Amnesia, y lo hace con un cartel de escándalo. En la Main Room en asociación con GALACTICA, tendremos los sets de Mattia Trani y Shlømo, este productor y DJ francés que ha adquirido notoriedad por su variadisima producción musical, que va del techno directo al ambient y la IDM.  Reinier Zonneveld regresa a Amnesia con otro de sus lives contundentes, explosivos y sorprendentes, ahondando en su fama de DJ que entrega cada gramo de su talento en las actuaciones que lleva a cabo. Y por último Andres Campo le sacará todo el partido a la sala más contundente de Amnesia. Andrés es un experto en cerrar veladas, en ponerle la guinda a un evento, en poner el punto final a una experiencia musical de primer nivel como la que Pyramid propone. En La Terraza O.Bee & Tomas Station abrirán las hostilidades, Rossi. volverá a  levantar al público gracias a sus sesiones en las que abundan los cortes, los hats y la percusión despojada sobre líneas de bajo jazzísticas y conmovedoras.  Sonja Moonear es una impresionante manipuladora de sonidos y de silencios capaz de crear atmósferas con gran facilidad y de aportar a la pista de baile un estilo elegante de principio a fin.  Y por último la guinda del pastel la pondrá Ricardo Villalobos b2b Raresh, una actuación que ya es un clásico del sonido minimal.  Estos dos amigos, pese a pertenecer a países diferentes y tener una historia vital distinta, cuando se juntan en la cabina parece que son la misma persona. Frescura, personalidad y sonidos de otro planeta es lo que te encontrarás en la terraza de Amnesia.   Consigue tu entrada aquí.

Circus Nation vuelve a la carga sin complejos

5 escenarios y el mayor line up de su historia en el festival Circus Nation de Granada este 2025 El próximo sábado 4 de octubre de 2025, el Complejo Embrujo de Granada volverá a convertirse en el epicentro de la cultura electrónica con la 19ª edición de Circus Nation, un festival que año tras año se ha consolidado como una de las referencias imprescindibles en España. Este año el evento da un paso más y se expande como nunca antes: cinco escenarios en una misma jornada, la mayor apuesta de su historia, con un cartel que reúne a figuras internacionales de primer nivel y grandes representantes de la escena nacional. El nuevo espacio Circus Techno será un homenaje al techno en estado puro, encabezado por Oscar Mulero, acompañado por nombres de gran peso como Adriana Lopez, Dasha Rush, Colin Benders y Setaoc Mass. A su lado, Domo sigue marcando territorio en el sur con su propuesta de sonidos demoledores, presentando a artistas tan potentes como 999999999, Candy Cox, D.A.V.E. The Drummer, Carv, Franck, Hades y Klofama. No podía faltar uno de los escenarios más especiales del festival: Solo Vinilo, un espacio único donde los DJs se enfrentan al reto de pinchar únicamente con 3x platos Technics y vinilos. Este 2025 los encargados de hacerlo serán Cristian Varela, Marcel Fengler, Horacio Cruz, Marko Nastic , Samuel L Session y el último en sumarse al line up: Dj Pepo.  La electrónica más contundente se completa con dos áreas dedicadas al drum & bass y los sonidos rotos, es decir Break Beat, con la presencia de referentes internacionales como Kanine o Leeroy Thornhill (ex miembro de The Prodigy). La escena nacional brilla con fuerza con figuras históricas como Kultur y Lady Packa, pioneros del breakbeat en la escena andaluza. no faltará, Rasco, que celebrará su 50º cumpleaños con un set muy especial. Aunque aún quedan nombres por anunciar, lo revelado hasta ahora ya perfila una edición histórica, en la que Circus Nation reafirma su compromiso con la innovación y el respeto por la esencia del DJ clásico a través del espacio dedicado al vinilo. Las entradas están disponibles desde 38€ en circusnation.net. Una ocasión única para vivir una jornada inolvidable de música, energía y cultura electrónica en la ciudad andaluza de Granada. 

L.E.V. Matadero 2025: cuatro días para reimaginar la realidad desde la música electrónica y la experimentación digital

Del 18 al 21 de septiembre, Matadero Madrid presenta 17 proyectos que cruzan arte, tecnología y performance, con directos y A/V de Lorenzo Senni, Team Rolfes con Lil Mariko, Myriam Bleau & Nien Tzu Weng, SPIME.IM y una Silent Sound Session gratuita de Murcof. L.E.V. Matadero regresa a Madrid del 18 al 21 de septiembre con una edición centrada en la experimentación digital, la música electrónica y las realidades extendidas. El centro de creación del Ayuntamiento de Madrid acogerá 17 propuestas nacionales e internacionales que examinan, desde el escenario y el dispositivo inmersivo, algunos de los grandes dilemas contemporáneos: la crisis climática, el hiperconsumismo, las precariedades sociales o la patologización de la diferencia. El festival se reafirma así como plataforma de cruce entre artes escénicas, performance audiovisual y tecnología aplicada, con un programa que despliega directos, instalaciones, experiencias XR y una sesión sonora al aire libre. La apertura, el jueves 18, corre a cargo de Second Self, hipnótica performance audiovisual de la canadiense Myriam Bleau y la taiwanesa Nien Tzu Weng, un diálogo entre cuerpo, objeto y luz que desdibuja los límites de la identidad escénica. Ese mismo día, el colectivo MP3 —Arnau Pérez, Pau Vegas y Fernando Careaga— estrena MP3 Live #1, un viaje donde danza y electrónica se funden en tiempo real mediante sensores que convierten el movimiento en sonido, proponiendo un instrumento coreográfico que interpela al público desde la inmediatez del gesto. El viernes 19 marca un punto de inflexión con 321 Rule, la nueva pieza del estudio neoyorquino Team Rolfes junto a Lil Mariko, conocidos por su uso de captura de movimiento y animación en vivo para construir escenarios donde lo virtual y lo físico conviven sin jerarquías. Ese mismo día se presentará la performance audiovisual de Carmen Jaci y Matthew Schoen, una investigación sobre los vínculos entre lo humano y el flujo de datos, que convierte la escucha en una cartografía emocional de la información. El sábado 20, la Nave 10 se transforma con ARS NATURA, obra de Annabelle Playe y Hugo Arcier junto a Rima Ben Brahim, que yuxtapone paisajes naturales y arquitecturas brutalistas como visiones de un post-antropoceno en el que la técnica parece absorberlo todo. La jornada se completa con GREY LINE, del colectivo italiano SPIME.IM, una exploración sensorial del color gris como metáfora de la incertidumbre contemporánea: texturas sintéticas, proyección algorítmica y un diseño de sonido que avanza por territorios tensos entre la abstracción y el pulso club. Como cierre, el domingo 21 llega uno de los nombres más influyentes de la electrónica italiana reciente. Lorenzo Senni presenta Canone Infinito Xtended, una pieza en permanente mutación que reinterpreta la estética trance para perseguir una emoción siempre por resolverse, depurada hasta el esqueleto melódico y la repetición como dispositivo dramático. Completa el último día Incertitude, de Matthew Biederman y Alain Thibault, un diálogo entre imagen generativa y síntesis sonora que interroga la relación entre control y azar en tiempos de automatización masiva. La sección Vortex, dedicada a las realidades extendidas, amplía el alcance del festival con experiencias de larga duración en Nave 0, Central de Diseño y Taller. Entre ellas, Noire —de Stéphane Foenkinos y Pierre-Alain Giraud a partir del texto de Tania de Montaigne— utiliza realidad aumentada para habitar la memoria de Claudette Colvin y confrontar la historia invisibilizada de la segregación racial en Estados Unidos. En Impulse: Playing with Reality, May Abdalla y Barry Gene Murphy invitan a percibir el mundo desde la perspectiva de personas con TDAH, mientras que The Sutherland Test, del francés Adelin Schweitzer, propone una experiencia intensa que cuestiona cómo la tecnología media nuestra percepción. También destaca *****2025/…, instalación de realidad mixta de Carles Castaño Oliveiros producida por Servicios Inmersivos, que articula una narrativa política en clave distópica sobre las contradicciones de la sociedad hiperconsumista, y Uncanny Alley, de Rick Treweek, un viaje por los recovecos más enigmáticos del metaverso en VRChat. Más allá de las salas, L.E.V. Matadero extiende su radio de acción a la ciudad aumentada. Fortune Teller, de la artista francesa Julie Stephen Chheng, propone descubrir —mediante una app gratuita— espíritus asociados a elementos naturales ocultos en el espacio público, pequeñas presencias que revelan deseos, miedos y visiones del mundo y que conectan naturaleza, tecnología y pensamiento en un paseo poético. En el circuito de instalaciones, la sala Plató de Cineteca Matadero acoge Drift Lattice, de Theo Triantafyllidis, una simulación inmersiva de ecosistema marino donde la vida acuática convive con desechos sintéticos y que reacciona en tiempo real a datos climáticos globales. En Nave Una, LP Rondeau presenta Liminal, un anillo interactivo de 2,75 metros que capta en blanco y negro la silueta de quienes lo atraviesan para proyectarla deformada, evocando el umbral entre pasado y presente y la obstinación del tiempo. La cita incluye además una nueva entrega de las L.E.V. Silent Sound Sessions, el viernes 19, con dos pases gratuitos en la plaza de Matadero a cargo del mexicano Fernando Corona, Murcof. Con auriculares inalámbricos para todo el público, el artista activará The Etna Sessions —tejido a partir de grabaciones de campo en el parque volcánico siciliano y procesado con herramientas analógicas, digitales y sintetizadores modulares— para dibujar un paisaje que oscila entre el drone, el ambient, un dub vaporoso y un techno minimalista de atmósferas magmáticas. En el mismo programa presentará Twin Color, estudio de síntesis modular donde la melancolía y la fuerza rítmica conviven en un relato inmersivo. Con esta séptima edición, L.E.V. Matadero ratifica su vocación de laboratorio y su voluntad de ofrecer una mirada crítica sobre los malestares del presente sin renunciar al asombro tecnológico. Cuatro días en los que Madrid vuelve a ser punto de encuentro para quienes entienden la electrónica como campo expandido de investigación estética y social. Las entradas para los espectáculos y las experiencias de realidades extendidas están disponibles en levfestival.com y mataderomadrid.org.

Basilar 2025: un refugio para el techno que nada a contracorriente del “mainstream”

Cuando todo se vuelve masivo, Basilar elige lo esencial En la última década el techno se ha popularizado hasta ocupar main stages, horarios “prime time” y campañas globales. Muchos festivales han abrazado un modelo cada vez más mainstream: carteles de consumo rápido, cambios constantes de escenario y sets comprimidos para multiplicar nombres. Basilar —11 al 14 de septiembre de 2025, Barragem da Queimadela (Fafe, Portugal)— hace justo lo contrario. Limita el aforo, programa un solo escenario, favorece sets largos y construye un relato continuo de 60 horas donde la música y la comunidad son el centro. El resultado es un sold out (prácticamente consumado) que no nace del ruido, sino de la confianza. Basilar no compite por ser “el más grande”; quiere ser el más significativo para una audiencia conocedora. Su propuesta nace de la cultura de club: continuidad, escucha, paciencia y riesgo artístico. La gente no corre entre stages; permanece, respira la curva musical y reconoce a sus compañeros de pista de un día para otro. Esa intimidad buscada —en un anfiteatro natural de agua y bosque— es la base de su personalidad. Un line-up con discurso (y sin atajos) El cartel de 2025 prueba que se puede crecer sin renunciar a la identidad. En vez de perseguir headliners transversales, Basilar convoca artistas con firma sonora y trayectoria sólida en el underground. Además, suma presentaciones especiales pensadas para el contexto del festival: A su alrededor, una columna vertebral de altísimo nivel: DVS1 (pureza Midwest y presión sostenida), The Lady Machine (técnica a vinilo e impulso industrial), Sunil Sharpe (el “wizard of the decks” irlandés, precisión y aspereza), Setaoc Mass (diseño sonoro afilado), Deniro b2b Stranger (Ámsterdam vs. Rotterdam: melodía Detroit y crudeza noventera), Ogazón (artesanía a vinilo entre house, techno, ambient y dub), Julien P. & Max Watts (live) (groove Detroit-minded y futurismo pulido), Ron Albrecht & XDB (profundidad dub-techno), Rosati (live) y VHS (live), además de Cravo & Enko, Anika Kunst & Tasha, Rita Maomenos, RUUAR, Catarina Silva, Tauer, Montero, Olivia Mendez o Amulador. Una curaduría sin relleno: cada nombre aporta un color distinto al mismo lienzo. Un solo escenario: del “FOMO” al flujo El rasgo más radical —y diferencial— es el formato de escenario único. Esa decisión desmonta dos males del festivalismo contemporáneo: el FOMO permanente (miedo a perderse algo) y el “drop hunting”. Aquí no existen solapamientos ni carreras. Los cambios de artista son capítulos del mismo libro; los warm ups vuelven a tener sentido; un live puede desplegarse con inicio, nudo y desenlace; y un cierre llega después de un viaje compartido, no de una playlist con fuegos artificiales. En términos acústicos, el equipo prioriza claridad y dinámica para que la presión no devore los matices. El entorno natural —la presa, el bosque, la piedra— no es un backdrop: modula temperatura, aporta oxígeno y permite escuchar volumen con aire. Basilar trabaja las transiciones (hora del día, BPM, densidad) como se diseña un buen club night. Cultura antes que producto Mientras el circuito global se llena de escenografías maximalistas y campañas pensadas para el scroll, Basilar adopta una estética funcional y sobria: la cabina al servicio de la pista, iluminación contenida cuando toca, oscuridad cuando la música requiere concentración. En lugar de multiplicar distracciones, el festival otorga protagonismo al DJ y al público. Esa elección —sumada a la capacidad limitada— favorece una ética de comunidad: se reconocen caras, se conversa, se respetan los build-ups y se celebran los silencios. Esa misma lógica explica la insistencia en vinilo (The Lady Machine, Ogazón), el cariño por los lives (Fadi Mohem, Rosati, VHS, Julien P. & Max Watts) y la presencia de B2B con sentido (Deniro x Stranger, Anika Kunst x Tasha, Cravo x Enko). No son gimmicks; son formatos que demandan escucha atenta y confianza curatorial. Cómo suena Basilar (y cómo se vive) El festival planifica descansos reales: áreas de sombra, acceso cómodo al agua del enclave, y una circulación sencilla que evita cuellos de botella. No hay que elegir entre diez cosas; hay que estar. Por qué importa (más allá de 2025) Porque en un ecosistema donde el techno se ha convertido —a menudo— en espectáculo masivo, Basilar defiende valores de origen: underground, riesgo, artesanía y comunidad. Demuestra que un encuentro pequeño por diseño puede tener impacto cultural si su curaduría es honesta y su ejecución, impecable. Y confirma que Portugal posee una de las escenas más interesantes del sur de Europa: menos foco mediático, más criterio. En 2025, con el sold out prácticamente sellado, Basilar redobla su apuesta: un solo escenario, 60 horas, sets largos y un cartel que no persigue el algoritmo. Quien busque volumen y fuegos artificiales tendrá otros destinos; quien busque música que permanece encontrará aquí su casa. Barragem da Queimadela, Fafe. 11–14 de septiembre de 2025.Cuando el techno se hace enorme, Basilar recuerda por qué nos enamoramos de él: porque, en la oscuridad justa, bailar puede seguir siendo un acto de cultura compartida.

EKHO Club regresa a Madrid con nueva casa y una programación de altura

Ekho Club, una de las sesiones underground más influyentes de la escena madrileña, vuelve este mes de septiembre con energías renovadas y un emplazamiento a la altura de su historia. Capitaneado por los creadores y residentes de CODE, Nuke y César Almena, el proyecto regresa tras un tiempo de silencio para recuperar el pulso del clubbing en la capital. La cita será en la Sala ART, un nuevo espacio en Príncipe Pío que destaca por su carácter inmersivo y una producción cuidada al detalle. A partir del viernes 5 de septiembre, el público podrá disfrutar de la nueva etapa de Ekho Club, una marca que nunca se ha limitado a un único estilo y que apuesta por la diversidad en sus propuestas. El estreno no podía ser más prometedor: el británico Ben Sims, auténtico pionero del hard-groove y figura estrechamente ligada a la historia de CODE, será el encargado de inaugurar esta nueva aventura. Junto a él, los residentes Nuke y César Almena, además de una selección de artistas locales que darán vida a la segunda sala del club. Tan solo dos semanas después, el 19 de septiembre, Ekho Club dará un giro radical con la visita de Alignment, uno de los talentos más sólidos del hard-techno contemporáneo. El artista italiano aterriza en Madrid en un momento clave de su carrera, tras la publicación de su último EP en KNTXT, el sello de Charlotte de Witte, donde ha mostrado una paleta musical que combina contundencia, melodía y emoción. Esta nueva etapa de Ekho Club promete estar cargada de alicientes, sorpresas y una programación diseñada para devolver los viernes de Madrid a su esencia más clubber. Las entradas ya están disponibles en Xceed desde 18 €.

Time Warp Spain: el aterrizaje que ha reordenado el Techno en Madrid

Cuando Time Warp decidió plantar su bandera en Madrid, el relato del techno en España cambió de escala. No era “un festival más” en la agenda otoñal, sino la llegada de la marca europea que, desde 1994, ha convertido la producción audiovisual en un lenguaje propio y ha educado a generaciones de clubbers en la liturgia de la pista. Su estreno en la capital abrió una puerta que ahora, en su segunda edición (10 y 11 de octubre de 2025, IFEMA), se ensancha con un cartel que pinta una de las noches más sólidas del año: puro techno europeo, con diálogo entre escuelas, generaciones y estéticas. Time Warp no compite por volumen; compite por relato. Madrid tiene clubes y festivales con personalidad, pero pocas propuestas pueden permitirse el músculo técnico —sonido calibrado al milímetro, escenografías que mutan, iluminación quirúrgica— que la marca alemana despliega cuando toma un recinto ferial y lo convierte en un laberinto de pabellones interconectados. El resultado es una experiencia inmersiva que habla el idioma de la pista, no el de la pirotecnia vacía: la música manda y la producción la amplifica. La brújula del techno (y sus acentos) El cartel de 2025 es una declaración de intenciones. Charlotte de Witte encabeza la línea dura con la precisión minimal y el pulso ácido que han redefinido el prime time europeo. A su alrededor, 999999999, Klangkuenstler b2b Future.666 y Clara Cuvé refuerzan un bloque donde la palabra “concesión” no aparece en el diccionario. El sábado, además, trae uno de esos momentos que justifican un viaje: Richie Hawtin y su show exclusivo DEX EFX X0X, laboratorio en directo de los códigos que el canadiense lleva décadas destilando. El viernes despliega otra cara del ecosistema: Jamie Jones b2b Joseph Capriati como guiño a la frontera entre groove y pegada, Seth Troxler ejerciendo de brújula histórica, KI/KI reactivando el imaginario rave con oficio y riesgo, Funk Tribu como síntesis del zeitgeist, y las figuras de pista Deborah De Luca, Patrick Mason, Chelina Manuhutu o Blond:ish b2b Franky Rizardo completando un mosaico donde el denominador común no es el BPM, sino la curaduría. El acento de aquí: presencia y pertenencia Si Time Warp ha calado en Madrid es también porque ha entendido el territorio. La segunda edición refuerza el acento español: Luxi Villar, Karretero, Zarco o Anna Tur no aparecen como Post-it testimoniales, sino integrados en un relato que reconoce la escena local como aliada, no como telonera. Es una señal importante para un ecosistema que hoy exporta talento —del hardgroove al industrial— y que necesita escaparates de primera para medirse con Europa con naturalidad. Efecto capital: de la anécdota al calendario La influencia de Time Warp en España se nota ya en dos planos. Primero, en el estándar de producción: lo que antes se consideraba excepcional empieza a asumirse como referencia. Sonido, flujos de público, narrativa visual… el listón sube y arrastra al resto. Segundo, en la agenda: octubre, tradicionalmente territorio de club, se ha convertido en fecha de peregrinación techno en Madrid. IFEMA reúne a miles de ravers nacionales y un porcentaje creciente de público internacional; la ciudad suma pernoctaciones, el circuito clubbing programa “satélites” alrededor del fin de semana y la conversación trasciende la burbuja electrónica. Por qué este cartel funciona Porque no es una alineación de cromos, sino un puzle. La dureza del sábado convive con la elasticidad del viernes; hay historia (Hawtin, Troxler), presente hegemónico (Charlotte), nuevas corrientes (KI/KI, Funk Tribu, Clara Cuvé), músculo de pista (Deborah De Luca, Chelina Manuhutu) y b2b que, sobre el papel, prometen choque y fusión (Klangkuenstler con Future.666; Daria Kolosova con Héctor Oaks). El reparto —entre escuelas, escenas y públicos— está pensado para que cada pabellón cuente una película distinta y el conjunto, una sola. Madrid, capital que se lo cree La ciudad llega a esta segunda edición con la autoestima clubber en alto: una oferta de salas que compite a escala europea, marcas que exportan, y un público formado que valora tanto el show como la ecualización. En ese contexto, Time Warp no sustituye nada; ordena. Señala un fin de semana y dice: aquí está el techno con estándares de Champions. El resto del año, Madrid demuestra que sabe cuidar la liga. Lo que pase el 10 y 11 de octubre no se medirá solo en vídeos virales. Se medirá en cómo suena cada sala, en la solvencia de los cambios de turno, en la manera en que un show de Hawtin puede convivir con un cierre de Charlotte, en el brillo de un set de Luxi Villar frente a miles, en ese minuto exacto en el que un pabellón entero abandona el móvil porque la mezcla manda. Time Warp Spain 2025 llega con lo que prometió: puro techno europeo, curado con criterio y montado con ingeniería. Si la primera edición fue un “hola, Madrid”, esta segunda suena a “nos vemos cada año”. Y esa, probablemente, sea la mejor noticia para una capital que ya se cree —y ejerce— como una de las grandes plazas del techno en el continente.