Aquasella sigue apretando el cartel de su 29ª edición y lo hace con un último avance que vuelve a apuntar directo a la esencia del festival: techno de verdad, nombres con personalidad y un equilibrio cada vez más marcado entre pegada contemporánea y figuras que llevan décadas construyendo cultura de club. La cita, como ya es tradición, será en Arriondas, a orillas del Sella, los días 13, 14, 15 y 16 de agosto de 2026, cuando el Prau vuelva a convertirse en el punto de peregrinación más esperado del verano para miles de ravers.
La incorporación más significativa de este bloque la encabeza Luke Slater, uno de esos artistas que no necesitan presentación en ningún cartel serio. Slater no solo es parte de la historia del techno británico: es una pieza activa del presente, un productor con una sensibilidad muy concreta para las texturas, la tensión y el detalle. Su nombre también arrastra el peso de su universo paralelo Planetary Assault Systems, que ya ha pasado por el festival y que representa esa línea de techno sólido, funcional y a la vez cerebral que Aquasella sabe programar como pocos.

En el otro extremo, la confirmación de 999999999 apunta a la parte más física y directa del festival. El dúo italiano se ha convertido en una referencia del techno más acelerado y ácido, con sets que suelen ir al grano, cargados de intensidad, trance rave y un carácter industrial que encaja a la perfección con el público del Prau. No son un nombre de relleno: cuando están en cartel, el mensaje es claro. Aquí se viene a sudar.
Otro de los bombazos del avance es East End Dubs, uno de los productores británicos más respetados del circuito minimal y house underground. Su sonido, muy centrado en la percusión, el swing y el trabajo de groove, encaja en ese tipo de sesiones largas que se disfrutan con paciencia, sin prisas y con la pista respirando. Además, su sello homónimo ha reforzado su identidad como artista-curador, algo que siempre suma en un festival donde el criterio importa tanto como el nombre.
El festival también suma a TSHA, proyecto de Teisha Matthews, una artista que ha ido creciendo con fuerza en los últimos años y que aporta una lectura más elegante y contemporánea del house y la electrónica de club. Sus hitos recientes —como su paso por entornos de gran visibilidad en Ibiza— han consolidado su perfil, y su presencia en Aquasella ayuda a completar esa parte del cartel que mira al groove con otra narrativa, menos agresiva, más fina.

Para quienes buscan dureza, Aquasella incorpora por primera vez a Rikhter en formato live. El productor ruso destaca por una propuesta intensa, con guiños al hardcore y una ejecución que, en directo, suele subir el nivel de presión. En esa misma línea de contundencia aparece Skryption, argentino afincado en España, habitual de la casa y uno de los nombres que mejor representa el hard techno actual desde el circuito ibérico. Su vínculo con artistas como Dexphase refuerza su papel dentro de esa nueva ola que el festival ha ido incorporando edición tras edición.
El avance se completa con Blondex, que debutará en Aquasella con una propuesta híbrida entre techno y psytrance, moviéndose en un rango que a veces roza el hard techno en sus producciones más agresivas. Y también con Regal, uno de los nombres nacionales más versátiles del cartel: techno como base, pero con un lenguaje que puede abrirse a trance, electro o acid sin perder identidad, justo el tipo de perfil que funciona especialmente bien en un festival donde la noche es larga y el público está dispuesto a viajar.
Con este bloque, Aquasella sigue rellenando huecos de una edición que vuelve a presentarse como una de las más esperadas del verano techno en España. La venta de abonos generales continúa activa en su web oficial, con los últimos miles disponibles, mientras el festival mantiene una tendencia creciente de asistencia internacional tras una edición 2025 que superó los 80.000 asistentes y colgó el cartel de entradas agotadas.
El Prau sigue llamando. Y el cartel, cada vez, suena más a Aquasella.

